Mamen Agüera

Nací y no lo hice bailando. Preguntadle a mi madre. Me empapé de “Fame” y mis primeros intentos de danza fueron anulados porque no tenía ni un cuerpo perfecto, ni una cara perfecta,  ni la oportunidad de hacer ballet. Pero hice Aikido, imitaba a las grandes actrices americanas y hablaba por los codos. Hice tres veces las pruebas de acceso de la RESAD, seguía sin tener la cara perfecta.

Entré, me licencié y trabajé como actriz 10 años, curranta de teatro de calle, se llamaba mi trabajo. Tuve un accidente y decidí rehabilitarme con música: empecé a bailar. Sigo sin tener el cuerpo perfecto pero a mi me gusta, y a mi cara ya me he habituado. Me fui a Alemania (todavía no se por qué) y allí acabé de definir mi línea escénica: la improvisación. Toda la gente que se cruzó en mi camino fue dando color. Simone Forti, Katie Duck, Julyen Hamilton, Shahar Dor, Stephanie Maher, Keith Hennessy, Jess Curtis….Ahora he regresado y soy The Little Queen con mi cara y mi cuerpo real. Ahora puedo bailar en cualquier sitio, puedo mezclar mi pasado como actriz de calle y mi presente como bailarina.