Antonio Lorenzo

«Me dijeron de comprar una flauta en la escuela. De ahí, para un alma danzarina como la mía, el salto al casiotone era inevitable. Todo lo que sigue, guitarra africana, samba brasileña, percusión de Ghana, teclado blues, bajo progresivo, voz lírica, y handpan onírico, sólo son las notas a pié de página de lo anterior.»